domingo, 28 de mayo de 2017

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar



La cuarta entrega de Piratas del Caribe había dejado el listón tan bajo que era difícil hacerlo peor en la quinta, aunque los dos directores, Joachim Ronning y Espen Ronneng, eran capaces de lo mejor (Kon-tiki) y de lo peor (aquella chorrada llamada Bandidas). Pues sin ser satisfactoria, el resultado es bastante digno y entretenido.

No aporta nada demasiado nuevo, más piratas, más monstruos y de nuevo el show de un Johnny Depp que no sale del encasillamiento (ya veremos lo que hace en el remake de Asesinato en el Orient Express con el personaje que hizo Richard Widmark en 1974). Pero tiene varias escenas espectaculares como la del atraco al banco (aunque se parece sospechosamente a la de la caja fuerte de Fast and furious 5), la de la ejecución en la plaza del pueblo y el climax final, un enorme histrión como Geoffrey Rush que aporta más humanidad a su personaje que en otras entregas, otro histrión tremendo como Javier Bardem haciendo un buen villano (no tan redondo como los de No es país para viejos y Skyfall, eso si) y una prometedora Kaya Scodelario a la que solo recordaba de las olvidables dos entregas de El corredor del laberinto. El resultado: dos horas muy entretenidas que pasan casi volando, lo que se le ha de pedir a un blockbuster veraniego. No llega al nivel de las dos primeras entregas de Verbinski, pero es bastante mejor que la cuarta. La secuencia post-créditos anuncia secuela como era de esperar, aunque parezca un homenaje al final de Instinto básico.

Nota sobre 10: 6



martes, 23 de mayo de 2017

Roger Moore 1927-2017





















De acuerdo, era bastante peor que actor que Connery, pero yo no sé cuál de los dos tenía más carisma, y Roger Moore fue el Bond perfecto para los 70 y principios de los 80, aportándole una considerable dosis de ironía y de autoparodia: Vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro, La espía que me amó, Moonraker, Solo para sus ojos, Octopussy y Panorama para matar jamás aburren, sean mejores o peores y esté más en forma o menos Moore, quien quizás debió retirarse antes de la saga, ya estaba muy envejecido en las dos últimas. 

Antes de Bond, no es del todo cierto que saltase a la fama con El santo, ya había hecho un papel importante en La última vez que ví Paris e Ivanhoe ya había sido un éxito, aunque sí es cierto que Simon Templar fue el que lo consagró, seguido del genial duo que formó con Tony Curtis.

Durante Bond, es con Connery el que más éxito tiene fuera de la saga, con películas de acción sumamente entretenidas con Patos salvajes, Evasión en Atenea, Rescate en el Mar del Norte y Los locos de Cannonball. Y después de Bond, un declive en picado, la lista de tonterías que hizo es muy grande, aunque trabajase con Michael Caine en Atraco a mano armada y echase de mano de ironía en bodrios como Spiceworld o Este barco es un peligro. No fue un buen final para un icono  del cine y la televisión, descanse en paz el tercer comandante Bond oficial.




domingo, 21 de mayo de 2017

Déjame salir



A priori, Déjame salir era otra película más  de terror de serie b producida por Jason Blum con cuatro cuartos, dirigida por un actor-director novel procedente de la televisión (Jordan Peele, ojo a este director como siga a este nivel), con dos actores protagonistas conocidillos de varias series televisivas  y con un grupo de actores secundarios vistos en muchas películas. De momento es el sleeper del año en USA, y muy merecidamente.

Pero en lo que no estoy de acuerdo en calificarlo de cine de terror. El tono del excelente guión es tan irónico y con tan mala leche que para mí es una comedia muy, muy negra, y lo digo por el tono macabro, que nadie piense que lo digo por la raza del protagonista exclusivamente. La historia del chico de raza negra con novia blanca que va a conocer a sus suegros y se encuentra a una familia muy "peculiar" es una afilada sátira sobre el racismo americano, la corrección política y otros males de la sociedad USA que no conviene desvelar, claramente inspirada en la obra de Ira Levin (las referencias a Las esposas de Stepford y a La semilla del diablo son claras, pero a un amante del teatro como yo no se le escapa una influencia todavía mayor, su obra teatral La habitación de Verónica, que creo que nunca se ha llevado al cine), con alusiones a las paranoias de John Frankenheimer (El mensajero del miedo está muy presente en todo el tema de la hipnosis) y poniendo patas arriba el punto de partida de Adivina quién viene a cenar esta noche. Gran reparto: el actor británico Daniel Kaluuya resulta muy convincente como héroe que sufre la pesadilla, Allison Williams está mucho mejor y más encantadora que en la sobrevalorada serie Girls, Bradley Whitford y Stephen Root están muy bien como padre de familia y como ciego admirador del personaje central y Catherine Keener se lleva la palma, su escena con la tacita de te promete ser un icono del actual cine fantástico, llega a poner realmente de los nervios. Por poner algún defecto, le sobran algunos excesos visuales en las escenas de hipnosis, pero es un mal menor en una gran película, un prometedor debut de Jordan Peele, al que habrá que seguir muy atentamente si mantiene este nivel en futuras películas.

Nota sobre 10: 9



Personal shopper



Ni merecía la saña y el cachondeo con que fue recibida en Cannes hace un año (fue uno de los premios más discutidos del palmarés) ni el recibimiento actual por parte de algunos críticos de obra maestra, creo que Personal shopper está en un punto intermedio.

Admiro al director francés Olivier Assayas por grandes películas como Finales de agosto, principios de septiembre, Carlos (en su versión completa para televisión) y Viaje a Sils Maria, pero creo que esta vez, sin hacer una película mala, no ha acabado de hacer un filme de fantasmas redondo. La historia de una compradora de vestuario para una estrella que se obsesiona por las presuntas apariciones del fantasma de su hermano fallecido es muy irregular, tiene momentos conseguidos con otros completamente aburridos y se recrea demasiado en las escenas de compra de vestuario que no llevan casi a ningún lado. Eso sí, tiene a una Kristen Stewart excelente como protagonista (lejos ya de las fantasmadas de Crepúsculo y Blancanieves) y una escena final notable. Recomendable, pero título bastante menor en la filmografía de Assayas.

Nota sobre 10: 6



jueves, 18 de mayo de 2017

Chris Cornell 1964-2017


No suelo hacer homenajes a músicos fallecidos, salvo que guarden relación más o menos directa con el cine. En el caso de Chris Cornell, además de ser el vocalista de Soundgarden, Audioslave y Temple of the dog, y de aparecer varias de sus canciones en varias película, la relación es que interpretó el tema principal de la película de James Bond Casino royale (2006), no es uno de mis temas bond preferidos, pero los títulos de crédito en que aparece son de los mejores y más originales de la saga. Descanse en paz.




lunes, 15 de mayo de 2017

Powers Boothe 1948-2017












Pocos días después de la muerte de Michael Sparks, me llega la noticia del fallecimiento de otro excelente actor secundario, especializado en papeles de duro y villano: Powers Boothe. A pesar de conocerlo como secundario principalmente, sus primeros papeles importantes fueron como actor principal: La selva esmeralda y la discutible versión televisiva de los 80 sobre Philip Marlowe. Pero finalmente se hizo un hueco siendo villano  en filmes como Traición sin límites, Tombstone, Muerte súbita, Nixon o Sin city, y en los últimos años le vimos principalmente en series televisivas como Deadwood, 24, Hatfields & McCoys y Agentes de SHIELD. De quedarme con un papel suyo, me quedo con el de Escalofrío, de Bill Paxton, como policía al que Mathew Mcconaughey declaraba los crímenes de su familia. Descanse en paz este buen actor.




domingo, 14 de mayo de 2017

Un reino unido




Siendo un filme más que correcto, Un reino unido tiene los mismos problemas y virtudes que Bella, la anterior película de Amma Asante (la primera, A way of life, me parece que no la he visto): Buen tema de romance interracial, buenas interpretaciones, pero dirección un tanto telefilmesca, muy en la línea de otros productos producidos por la BBC para cine en los últimos años. La historia del príncipe de Bostwana condenado a años de exilio porque su romance con una mujer blanca no le convenía al gobierno británico se ve con interés y tiene dos muy buenos intérpretes como David Oyelowo y Rosamund Pike, pero le falta algo de chispa y caer menos en los tópicos del biopic, el tema creo que daba para bastante más.

Nota sobre 10: 6