sábado, 12 de noviembre de 2016

Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás



No conozco las novelas de Lee Child sobre Jack Reacher, no sé si el problema estaba ya en ellas lo único que puedo decir es que las dos adaptaciones al cine protagonizadas por Tom Cruise no acaban de convencer aún siendo entretenidas. En esta segunda se nota más de lo que pecaba la primera: intriga plana y esquemática (le falta chicha, y aquí son demasiado evidentes los villanos, aunque el para mí desconocido Patrck Heusinger le da cierto empaque al esbirro de nombre desconocido) y personajes de telefilme de sobremesa (la historia de la hija de Cruise parece metida con calzador). No es un desastre, no acaba de aburrir del todo y por eso le doy el aprobado, pero es una más del montón, a la que le sobran un montón de minutos (lo que he dicho de la hija lastra sobretodo un  climax y un epílogo excesivamente alargados) y le faltan escenas de acción mejor logradas y un director más atinado que el casi siempre anodino Edward Zwick. Eso sí, Tom Cruise sigue con el carisma intacto, los años todavía creo que todavía no le pesan (pero que no se los quite, que lo de que dicen en la película de que tiene 40 no cuela), pero necesita mejores guiones y no creo que repita como Reacher (la primera no hizo taquilla para tirar cohetes y esta ha pinchado en USA). Simplemente para pasar el rato, discreta.

Nota sobre 10: 5







100 metros




La historia de Ramón Arroyo, un hombre que con esclerosis múltiple logró participar en diversas pruebas deportivas de resistencia, ya había sido contada en televisión en un programa de Canal +, y ahora el director Marcel Barrena la cuenta en su primer largometraje no documental, 100 metros. El resultado no es redondo, peca de algunos tópicos de películas sobre superación personal (curiosamente hay una película francesa reciente, Con todas nuestras fuerzas, que se le parece bastante, aunque cuenta un caso distinto) y le sobra algún personaje que no interesa como el de María de Medeiros, pero no aburre, Dani Rovira está menos cargante que en sus últimas comedias. Alexandra Jiménez y Karra Elejalde están muy bien, y tiene un grupo de excelentes secundarios como David Verdaguer, Clara Segura o Bruno Bergonzini. Aún siendo un filme sin sorpresas, es recomendable.

Nota sobre 10:6



viernes, 11 de noviembre de 2016

Robert Vaughn 1932-2016












Más de uno habrá simplificado con decir que era el último magnífico del filme de 1960 (aunque en realidad estaba también en otra versión, Los siete magníficos del espacio). pero el hoy fallecido actor Robert Vaughn era mucho más, un excelente actor demasiado infravalorado por alguna parte de la crítica, que brilló como secundario en cine, pero que yo creo que la televisión le dio todavía más fama. Y nos deja, aparte de las dos versiones en que participó de Los siete magníficos, otras como La ciudad frente a mí (el papel que lo lanzó en el cine y su única nominación al Oscar), Bullit, El coloso en llamas o Supermán. Y en televisión, hay para tomar, las más populares Los protectores, El equipo A, y por encima de todas, el que es su personaje más icónico, el del agente Napoleón Solo de la serie El agente de CIPOL. Descanse en paz.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Sully




El "viejo, acabado y fascista" (algunas de las lindezas que le han dicho por varias de sus últimas películas, yo sus pequeños patinazos se los perdono a alguien que ha estado delante o detrás de las cámaras en un buen puñado de las mejores películas de la historia del cine desde 1964, se ha ganado el respeto con creces) Clint Eastwood sigue dando guerra a los 86 años, y sigue siendo más moderno que algunos pegaplanos actuales.

Sully puede considerarse si se quiere una obra menor en la filmografía de alguien que ha dirigido Sin perdón, Birdy o Million dolar baby, pero es una película excelente. Antes de verla, leí ayer una entrevista en que comentaba que se metió en el proyecto cuando vio que había una película en lo que ocurrió en la investigación tras el accidente aéreo y posterior rescate en el río Hudson de 2009. Le doy la razón, lo que en manos de otro director se habría convertido en una suerte de Aeropuerto 2009 (tampoco hubiese estado mal, pero hubiese sido más convencional), Eastwood lo lleva a su terreno (el del héroe desencantado enfrentado al sistema y en la fina línea que separa lo legal de lo ilegal, a veces no sé si Harry Callahan es un fascista o un nihilista desencantado crepuscular al que le faltan dos telediarios para convertirse en un villano) y ofrece la radiografía de un héroe común, sin necesidad de usar pistola, y con dudas en buena parte de la película de si ha hecho lo correcto (el flashback en el bar y los fantasmas-pesadillas de un choque en Nueva York post 11S planean en la primera parte de la película). Y en todo el filme hay dos cosas que llaman la atención: la falta de maniqueismo (los burócratas se muestran duros, pero cumplen con su trabajo, al igual que Sully, quien parece que pidió que no se les pusiese con villanos; también la alegoría encubierta del filme: creo que con toda la intención de viejo zorro, Eastwood está hablando de él mismo como cineasta, como héroe solitario enfrentado a unos cuantos gansos y a un programa de ordenador que le dice que está anticuado y que no hace las películas como deberían hacerse. Excelente interpretación de Tom Hanks (menos perdido que en Inferno, aquí con un buen personaje al que agarrarse sigue mostrando que es uno de los grandes actuales), bien acompañado por Aaron Eckhart y menos por Laura Linney, que tiene poco papel al que agarrarse. No sé cuántas películas le pueden quedar ya en la recámara a Eastwood, me temo que pocas salvo que llegue a la longevidad de Manoel de Oliveira, pero por mí que continúe mientras el cuerpo le aguante, aunque de vez en cuando tropiece.

Nota sobre 10: 8


sábado, 5 de noviembre de 2016

Yo, Daniel Blake





Que quede claro: pedirle sutileza a Ken Loach es como pedirle a Mariano Rajoy una gestión política de izquierdas, pero cuando el director británico ha estado fino (cosa que no ha pasado en los últimos tiempos, sus últimas películas no han estado a la altura de sus mejores tiempos, los de comienzos de los 90) ha sido un atinado observador de un gobierno y administración británico-europeos aberrantes  y un gran director y descubridor de actores.

Yo, Daniel Blake tiene toda la pinta de ser su cierre de filmografía por las palabras que dijo en el Festival de Cannes (luego es capaz de desdecirse y hacer más cine, aunque resulta bastante paradójico en él que le produzcan algunos de los que suele criticar, la BBC y la Lotería británica), y creo que en lo bueno y en lo malo sería un buen broche de carrera, me parece su mejor película reciente (aunque no merezca en mi opinión la Palma de Oro, debía haber sido para otro veterano que la merecía más, Verhoeven, hubiese encontrado más lógico para Loach una Palma de honor, que no honorífica). La visión de la burocracia alrededor de la prestación del paro es tremenda (tirando a tremendista, pero me la creo, no he llegado a los extremos de la película, pero he sufrido unas cuantas situaciones kafkianas al respecto que no la desmerecen) y aterradora, y Loach pone el dedo en la llaga como nadie lo suele hacer (su discípula Iciar Bollaín nunca ha llegado tan lejos como el maestro), y de nuevo tiene una sólida base en la interpretación de un actor, Dave Johns, para mí desconocido, que resulta muy creible como parado enfermo que se ve impotente para cobrar la prestación del paro, Hayley Squires también está bien como madre soltera, pero su papel es más previsible. ¿Peros a la película? Los de siempre en Loach, exceso de maniqueismo rayante en el panfleto (la escena que da nombre a la película parece una arenga a las masas, un subrayado al estilo de El olivo de Bolláin que sobra por redundante), más un final muy previsible. Buena película de Loach, veremos si realmente es la última o no.

Nota sobre 10: 7


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Tonino Valerii 1934-2016





Resultado de imagen de mi nombre es ninguno

El otro fallecido que quería destacar es un director de spaguettis westerns muy apreciado por los aficionados al género: Tonino Valerii. No gozó nunca del prestigio de los tres Sergios (Leone, del que fue ayudante de dirección, Corbucci y Sollima), pero dejó algunos muy destacados como Los días de la ira, La muerte de un presidente, Una razón para vivir y una para morir y Mi nombre es ninguno. Hizo también algún giallo y alguna película erótica, pero son bastante menos conocidas. Descanse en paz



Bill Nunn 1953-2016




Como siempre que llega el principio de mes, repaso los fallecimientos de gente relacionada con el mundo del cine que me han pasado por alto en las últimas semanas y que creo que son destacables por su trayectoria. Esta vez he encontrado dos, el primero que comento es el del actor Bill Nunn, excelente secundario en muchas películas estadounidenses de las últimas décadas, especialmente destacado en una de las que hizo con Spike Lee, Haz lo que debas, aunque también le hemos podido ver en New Jack City, Sister act o la saga Spider-man. Descanse en paz