La comedia americana en general. y la de acción en concreto, ha caído tan bajo que esta tontería llamada Un espía y medio (el medio debe ser el cerebro del traductor, el título original es Inteligencia central) cae por momentos simpática. La trama tiene menos chicha que los músculos de un mosquito, y la intriga policial es una estupidez como un piano, pero tiene dos actores cómicos como Dwayne Johnson y Kevin Hart que se defienden bien en este terreno, y una buena secundaria como Amy Ryan que hacen que el resultado no aburra del todo y no sea irritante. Simplemente pasable.
Encontrar fotos de Emma Cohen y reconocer las películas me ha sido difícil. Cohen ha pasado a la historia del cine y la televisión españolas por tres cosas: como mito erótico en la primera parte, con pocas películas destacables (quizás Solos en la madrugada y Tigres de papel las más interesantes), después como personaje de Barrio Sésamo (Caponata) y finalmente como pareja de Fernando Fernán.Gómez y secundaria de lujo los últimos años. Descanse en paz, una actriz con unos ojos bellísimos y más talento de lo que le dejó demostrar el cine español.
Muchos considerarán Mi amigo el gigante una obra menor de Spielberg, pero tras el suplicio de ver en esta semana de ver filmes de la "categoría" de Independence day 2, Money monster y Antes de tí (algún crítico inexplicablemente les pone hasta tres estrellas, no sé si es cegato o coprófilo) a mí me sabe a gloria.
Porque esta coproducción entre Disney, Amblin y Walden Media me parece una notable película infantil, con un buen guión de Melissa Mathison (su filme póstumo, es una pena que esta escritora dejase tan pocos guiones para cine), un notable uso de los efectos especiales y un entrañable personaje como el gigante interpretado por el gran Mark Rylance. Se puede considerar una obra menor en la filmografía de Spielberg (el maestro siempre lo tiene muy difícil superarse a sí mismo), pero para nada me parece el desastre que algunos han dicho, hay filmes mucho peores en la cartelera (y los que faltan por venir, este verano de momento no está muy inspirado). Excelente banda sonora del maestro John Williams, su tema principal me parece muy bello.
Va a haber que empezar a hablar de la maldición de Juego de tronos (por no hablar de la maldición de los spoilers, como persona con discapacidad tengo que respetar a otros colectivos con discapacidad, pero no es de rigor que para cargarse el mensaje de una película, tengan que contar el final, varios colectivos lo han hecho estos días), desde que empezó la serie de HBO, actor destacado que hace película, actor que se la pega, en el caso de Emilia Clarke es el segundo patinazo este Antes de tí
No es que crea que hubiese mejorado mucho con otra actriz este pseudoremake de Elegir un amor (lo fácil es comparala con Intocable, pero el filme francés era una comedia y este un dramón, hay dos referentes más muy evidentes que no comentaré para evitar el spoiler), aunque Clarke acabe resultando especialmente cargante sobreactuando con tics, mohines y arqueamientos de cejas. La película es muy previsible, moralmente hablando discutible, y solo se salva la presencia de dos grandes secundarios como Charles Dance y Jane Mcteer.
Jodie Foster es sin duda una gran actriz, pero como directora a cada película da un paso hacia atrás como los cangrejos, de hecho la única película interesante suya ha sido la primera El pequeño Tate, A casa por vacaciones era floja, El castor era flojísima, y este Money monster es un engendro como una catedral, una americanada en toda regla, aunque se las de de progresista.
Y es que poco se puede esperar de un guión que hace aguas (nada extraño viniendo de Jim Kouf perpetrador de "obras mayores" como Hora punta o Admiradora secreta), que cuando funciona no va más allá de la anécdota de víctima de los tejemanejes de banco buscando venganza (sin ser perfecta, El desconocido era mucho más interesante con el mismo planteamiento), venganza que desde el primer segundo del filme uno sabe cómo va a producirse y cómo va a acabar de tan previsible como es el guión, y que cuando no sabe cómo continuar la película, pega un giro todavía más previsible y termina con una media hora que es lo segundo más ridículo que he visto en pocos días (lo más ridículo es Independence day 2, pero la de Foster se suponía que iba en serio). Foster naufraga porque detrás del envoltorio no hay nada, porque a George Clooney no lo he visto tan mal desde que se quitó el disfraz de Batman, porque el personaje de Julia Roberts sobra o lo han alargado porque lo hacía una estralla, porque Jack O'Connell desde que está en Hollywood parece que me lo han cambiado por su gemelo o clon malo y porque el personaje del villano da casi pena. Lo dicho, un filme penoso y un nuevo patinazo en la carrera de Foster, o busca mejores guiones o poco futuro tiene como directora.
Después de la sobrevalorada Corre, Lola, corre, el alemán Tom Twyker se especializó en producciones internacionales competentes y correctas, pero a las que quizás les falta algo de chispa (El perfume, The international, Atlas de las nubes). Esperando al rey es la última, comedia sobre choque de culturas al servicio de Tom Hanks (lo mejor del filme), con momentos más atípicos de lo habitual, pero con un final muy previsible. Es entretenida y correcta, no es poco, pero no hay más.