Ayer nos dejó el actor navarro Pedro Osinaga, excelente intérprete especialmente en teatro y televisión, y especialmente dotado para la comedia. Su filmografía en cine es menos distinguida, llena de películas comerciales típicas de la época de los 60 y 70, como La reina del Chantecler, Tengo 17 años o Las Ibéricas FC. Descanse en paz.
sábado, 30 de diciembre de 2017
viernes, 29 de diciembre de 2017
La cena
No hay dos sin tres... en cuatro años. No es un juego de palabras, esta película La cena es la tercera versión que se estrena desde 2013 de la novela del escritor holandés Herman Koch publicada en 2009, tras una holandesa y una italiana, lo de los remakes parece no tener freno (y ojo que no es el primer caso, Sin filtros, la nueva dirigida por Santiago Segura de próximo estreno es un remake de una chilena, que llevará en 2018 tres versiones en dos años, incluida otra mexicana), y no todo es culpa de Hollywood, de las seis nombradas solo una proviene de allí.
Y como aquí, que yo sepa, nos ha llegado únicamente la versión protagonizada por Richard Gere, solo puedo comentar esta. Tiene una historia potente, que me recuerda mucho a un caso criminal ocurrido en Barcelona poco antes de la publicación de la novela (puede ser casualidad, pero no sé si Koch conocía el dato y si se inspiró en él), y cuatro actores muy inspirados, especialmente Steve Coogan, más que Richard Gere en un papel más discreto. Pero creo que a la película le pierde probablemente respetar el origen literario, se pierde en flashbacks innecesarios (¿hace falta repetir más de una vez el crimen) y en momentos en la cena del título que se alargan más de lo necesario. Tampoco ayuda un final un tanto desconcertante, se explica por lo que se dice en las imágenes, pero es muy cortante, como si les hubiese entrado prisa por acabar. Para calibrarlo en su justa medida, habría que compararlo con las dos otras versiones, por lo que veo, me parece un filme más que interesante.
Nota sobre 10: 6
miércoles, 27 de diciembre de 2017
Se rumorea nueva compra de Disney
En las últimas horas ha surgido de fuentes anónimas un rumor que ha dejado estupefacto a más de uno: Disney está dispuesta a comprar Cataluña por la cifra de 155 mil millones de euros. Las razones que han trascendido no son porque apoyen el independentismo, porque quieran ampliar el negocio a terrenos no cinematográficos o porque quieran acabar de una vez por todas con la competencia de Port Aventura, simplemente han visto que el Procés y el Gobierno de Madrid ponían en riesgo el secreto mejor guardado del estudio:
Walt Disney está congelado debajo de la Torre Agbar
Según las fuentes anónimas, tras su supuesta muerte en 1966, tenían previsto trasladar su cuerpo en estado de hibernación al Área 51 (lo del extraterrestre era una cortina de humo creada unos años antes para no levantar sospechas cuando estuviese lista la hibernación), pero cuando se abrió el testamento de Disney se encontraron con una sorpresa: El propio Disney era de origen español, pero no de Almería como se creía, sino nacido en un pueblecito cerca de Olot cuyo nombre no ha trascendido para que no se llene de turistas. Disney pidió que lo congelasen en algún lugar de Cataluña, y sus descendientes se pusieron en contacto con Franco para buscar un sitio discreto. El dictador les propuso un terreno abandonado al lado de la Plaza de las Glorias de Barcelona, lugar en aquel entonces poco frecuentado. El problema es que el Ayuntamiento empezó a hacer planes para renovar la Diagonal en los 90 y el lugar podía ser puesto al descubierto, así que decidieron taparlo con un rascacielos enorme que no provocase sospechas, y con la forma de un falo, lo menos parecida a las películas infantiles de Disney. Desde su inauguración en 2005 solo se puede pasar a la sala de hibernación del subsuelo por una entrada que solo conocen dos personas.
Políticos consultados no se han querido pronunciar sobre la noticia hasta por lo menos el dia 29. Quien si se ha pronunciado es el escritor Dan Brown, a quien han preguntado si sabía algo al respecto cuando se informó sobre Barcelona para la novela Origen. Dijo que no, que si hubiese sospechado algo, habría escrito la novela con ese argumento, y no la mierda de novela que había escrito, pero reconoció que tenía que haber visto una pista evidente: si coges la palabra Disney, cambias de orden dos letras y añades una s, sale Disseny, justo el museo al lado de la Torre Agbar... Seguiremos informando.
martes, 26 de diciembre de 2017
Ferdinand
A más de uno se nos pasó que este Ferdinand ya lo había hecho Disney en 1938, en una joya de cortometraje de 8 minutos que abajo pondré, puede resultar ridículo visto ahora que Franco y Hitler prohibiesen el cuento original, pero así fue. Este Ferdinand no está mal, es una correcta película de animación muy en la linea de la productora de Blue Sky, con algunos gags muy divertidos (no el de la Macarena, precisamente) y que toma también elementos de The brave one (que yo sepa, lo de la niña y el toro es un homenaje al filme con guión de Dalton Trumbo, no está ni en el cuento original ni en el corto), pero no resiste la comparación con lo que hizo Disney, como casi siempre un paso o dos por delante de la competencia. Excelente música de John Powell, cancioncita de Nick Jonas (espero que no gane Globo de Oro u Oscar) y Macarena aparte.
Nota sobre 10: 6
lunes, 25 de diciembre de 2017
Una vida a lo grande
Alexander Payne es sin duda uno de los mejores guionistas del actual Hollywood y un excelente director, pero creo que Una vida a lo grande, no siendo un desastre, es su película más fallida.
Quizás sea porque la premisa era muy suculenta, convertir la historia de El increible hombre menguante en una distopía con una sociedad diminuta por decisión propia y con una tremenda división de clases, pero creo que a Payne por una vez le falla el guión y se le va la mano con la duración (de los 135 minutos sobran unos cuantos). Le falta algo de mala leche, y le sobra un final que opta por lo más obvio y facilón, y algunos actores no están bien (Christoph Waltz sobreactúa en demasía casi siempre que no le dirige Tarantino, y no entiendo el fervor que tienen algunos críticos a Kristen Wiig). Se deja ver por lo novedoso de la historia, por un Matt Damon que cada vez parece más el heredero de James Stewart (la película es muy capriana) y por la actriz tailandesa de origen vietnamita Hong Chau (todo un descubrimiento, no la recuerdo en Puro vicio y creo que no he visto sus trabajos en televisión), pero esperaba bastante más de alguien tan talentoso como Payne.
Nota sobre 10: 6
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