El segundo personaje del que hablo con retraso es un personaje clave en la evolución del musical en los años 70 principalmente. Aparte de ser manager de Bee Gees, la carrera en cine y teatro como productor de Robert Stigwood da vértigo: en teatro, Evita, Hair, Jesucristo Superstar, Oh! Calcuta!, Sweeney Todd, y en cine Jesucristo superstar, Tommy, Fiebre del sábado noche, Grease y Bugsy Malone y Evita. También se pegó sonoros batacazos en cine como Sargento Peppers y la segunda parte de Fiebre dirigida por Stallone, pero sin duda pocos productores tienen la cantidad de éxitos que tuvo este hombre
martes, 26 de enero de 2016
Michel Galabru 1922-2016
Como ya hacía en mi anterior blog, a finales de mes repaso aquellos fallecimientos que me han pasado por alto en las próximas semanas y que me parcen de gente del cine destacable. Destaco dos, y el primero es el actor francés Michel Galabru:
Galabru era uno de los grandes actores secundarios del cine francés, de muy amplia filmografía (más de 200 películas) y que ganó el premio Cesar en 1977 por El juez y el asesino. Tenía múltiples registros, pero era especialmente brillante y recordado por sus papeles cómicos, especialmente el gendarme que acompañaba a Louis de Funes en la saga iniciada con El gendarme de Saint-Tropez y el político que tiene que lidiar con ser futuro suegro de la pareja gay formada por Ugo Tognazzi y Michel Serrault en Vicios pequeños (título que pusieron aquí a la primera entrega de La jaula de las locas
domingo, 24 de enero de 2016
La juventud
No soy yo un gran fan de La gran belleza, el filme de Paolo Sorrentino. Por mucho Oscar y muchos premios que ganasecreo que el memorable personaje que bordó Toni Servilo enmascaraba las otras debilidades que tenía el filme, que se pasaba de pedante y pretencioso en muchas ocasiones, imitaba a Fellini en otras y era anárquico y en exceso surrealista cuando no tocaba.
Pues seguimos en lo mismo con La juventud, su nuevo filme. Sigue siendo groseramente pretencioso, se le va la olla en escenas como el concierto de cencerros de vacas, en muchas ocasiones no entiendo hacia donde va ni qué quiere contar la película, e intenta (que no consigue) imitar/homenajear al inimitable maestro de Rimini. Pero vuelve a tener no a uno, sino a dos intérpretes en estado de gracia, un Michael Caine en estado de gracia (hace creible hasta lo de dirigir a las vacas) y un Harvey Keitel más cínico e irónico que nunca, con una excelente escena con Jane Fonda (su papel es demasiado breve, no acabo de entender su nominación a los Globos de Oro), ellos son lo mejor de un filme sobrevalorado (¿en serio esta película es lo mejor del cine europeo del año?), y su ausencia en los Oscars es más indignante que la ausencia de actores negros (no soy racista. y que nadie lo entienda así: creo que no lo merecían este año, Beast of not nation es un telefilme y lo que he visto del filme de Will Smith no me gusta). Sí está nominada la canción, Simple song #3, pequeña delicatessen que podría ganar dado el bajo nivel de la de Bond y la de Grey y lo desconocidas que son las otras dos nominadas
Nota sobre 10: 6
viernes, 22 de enero de 2016
La gran apuesta
Ojalá esta crítica fuese sobre solo un filme mediocre (lo es, es superficial, pretencioso, mal dirigido y peor interpretado, que sea uno de los favoritos al Oscar es increible, y que el nefasto director de comedietas Adam McKay haya dejado en la cuneta a Spielberg, Tarantino y Ridley Scott clama al cielo). Porque esto es la crítica sobre el filme más abyecto de la cartelera.
Tendré que poner un ejemplo para explicarme. ¿Cómo recibiríamos aquí un filme sobre Luis Bárcenas que glorificase a Florentino Pérez? Mal, supongo. Pues esto es lo que hace esta aberración. Los "santos varones y mujeres" que según el guión advirtieron de la crisis inmobiliaria basta ver lo que dicen (y lo que hacen, ojo al dato sobre a qué se dedica uno de ellos actualmente, aparece en los títulos de crédito finales, a especular con AGUA) para comprobar que eran otra panda de especuladores, mucho más peligrosos diría que los que provocaron la burbuja inmobiliaria. Por lo tanto, no me parece una crítica al capitalismo y a la especulación como se nos ha vendido, me parece el más vergonzante panfleto capitalista que recuerdo en mucho tiempo. Alguno la ha comparado con El lobo de Wall Street (qué más quisiera), pero donde Scorsese dejó por los suelos a su personaje principal haciéndole jugar con enanos en la oficina primero, y jugando a tenis en la cárcel después, aquí trata como santos a reivindicar a elementos más sibilinos pero tan peligrosos o más que el personaje de Dicaprio. Lo dicho, mala, por mediocre y por panfleto.
Nota sobre 10: 0
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