domingo, 2 de abril de 2017

Ghost in the shell



Sin ser una mala película, la adaptación hollywoodiense del famoso manga y posterior anime Ghost in the shell no acaba de cuajar y acaba siendo decepcionante. Tiene un portentoso diseño de producción, unos excelentes efectos especiales y no aburre en casi ningún momento, pero el guión es más bien flojito. Ya al original se le acusó de reciclar entre otros Frankestein, Blade runner y Robocop, aunque tuviese finalmente personalidad propia, pero entre que Rupert Sanders no ha demostrado ser hasta ahora ser un buen director (su anterior versión de Blancanieves era mucho ruido y pocas nueces) y todos los que han copiado posteriormente al anime (de Matrix a Avatar principalmente), el resultado suena a déjà vu, y eso le acaba perjudicando. También la elección de la protagonista, Scarlett Johanson no es mala actriz de acción, pero no es La Mayor, chirría que no sea japonesa teniendo en cuenta la parte final de la película, y el personaje de Michael Carmen Pitt (no sabía que el actor se había cambiado el nombre artístico y se había puesto el nombre completo) resulta insatisfactorio finalmente, es la mayor decepción de la película. Por todo ello, lo que quizás en otras manos, con un reparto adecuado y un mejor guión podría haber sido un filme excelente, solo se queda en correcto blockbuster, al que los primeros datos en taquilla parecen indicar que ha pinchado. Lo mejor, el gran Takeshi Tikano y la escena de las geishas.

Nota sobre 10: 6



sábado, 1 de abril de 2017

Mañana empieza todo



No aceptaban devoluciones y encima nos vendieron dos veces la misma mierda. "Esto" (no sé si calificarlo de película) llamado Mañana empieza todo es el vergonzoso remake de una película que ya de por sí era lamentable, la mexicana No se aceptan devoluciones, filme que fue un sorprendente e inexplicable éxito en USA y que aquí afortunadamente vieron cuatro gatos. Para quien no lo recuerde, ambos filmes cuentan una lacrimógena y ridícula historia de vivales al que un antiguo ligue le entrega un bebé que es su hija, con desarrollo patético y final rastrero y abyecto. Añádase un actor como Omar Sy que sigue sin acabar de convencerme en ninguna película (lo del éxito de Intocable sigo sin entenderlo, otra que amenaza remake USA próximamente) y que aquí se dedica a reciclar las muecas y gestos corporales de la película que le hizo famoso, y tenemos el resultado: una bazofia que no hay por donde cogerla, y que al parecer repite el mismo éxito en Francia, de verdad que cada vez entiendo menos al gran público, mi recomendación es salir corriendo antes de verla.

Nota sobre 10: 0



jueves, 30 de marzo de 2017

El bar



Si hay alguien que se mueve como pez en el agua en el caos y en el esperpento es Alex de la Iglesia, sus películas pueden ser más logradas (Acción mutante, El día de la bestia, La comunidad) o menos (Perdita Durango, La chispa de la vida), pero siempre son inconfundibles y casi siempre el bilbaino saca petróleo de sus actores. No me parece El bar uno de sus mejores trabajos, pero tampoco el desastre que algunos críticos han dicho (mención aparte merece el crítico Nando Salvà, en su crítica de El periódico ha dado excesivos detalles de la trama, tan pormenorizados en algunas cosas que sobrepasan el spoiler, premio Pico de oro para él).

A lo que iba, no me ha disgustado la película ni mucho menos, pero me parece uno de sus filmes más irregulares. Hay un detalle que me parece que se les ha escapado a muchos críticos, y es que no es la primera vez que Álex de la Iglesia hace un trabajo en un bar, ya hizo una pequeña joya de 11 minutos llamada Mirindas asesinas, de la que creo que toma mucho este cruce entre El ángel exterminador y Los odiosos ocho-Diez negritos (Los pájaros lo veo menos, la escena del bar del filme de Hitchcock me parece muy diferente en puesta en escena y en significado), donde 9 personajes quedan atrapados en un bar sin poder salir a riesgo de perder la vida. El problema es que tras una parte muy brillante en el bar, la segunda en el sótano me parece menos brillante y en exceso alargada, y por ahí creo que flojea el filme. Espléndidos en sus papeles Terele Pávez, Secun de la Rosa y Carmen Machi, muy pasado de rosca aunque el papel lo requiera Jaime Ordóñez y no desentonan dentro de sus limitaciones Mario Casas y Blanca Suárez. Como siempre muy brillante la dirección artística de Arrizabalaga y Biaffra, estupendos títulos de crédito y muy buena banda sonora de Carlos Riera y Joan Valent. Obra menor no despreciable de su director.

Nota sobre 10: 7



domingo, 26 de marzo de 2017

Redención (Southpaw)




Encima de llegar muy tarde (con casi dos años de retraso, se estrenó en el verano de 2015 en USA), le han puesto uno de los títulos más espantosos en España que recuerdo últimamente. No soy mucho de boxeo, pero por lo que he podido averiguar, el término southpaw alude a un boxeador zurdo, lo de Redención es una chorrada repetitiva y redundante por la que merece ir al paro el responsable del desaguisado.

Como dije, ya nadie recordaba Southpaw había quedado olvidada, hasta que alguien con pocos filmes en catálogo como Filmax la sacó del olvido. Podían habérse ahorrado el estreno en mi opinión. Tópico, previsible y mortalmente aburrido melodrama de boxeo sobre boxeador engreido que sufre una tragedia personal y que busca la redención, es una muestra más de que el imprevisible Antoine Fucqua sigue dando actualmente palos de ciego y sigue viviendo de las rentas de Training day. Solo la salvan Jake Gyllenhaal y Forest Whitaker, lo demás es perfectamente olvidable, incluida la banda sonora póstuma de James Horner, casi invisible e indigna del compositor, si es que la pudo acabar.

Nota sobre 10: 3

jueves, 23 de marzo de 2017

Tomás Milián 1933-2017










De tanto aparecer en spaguettis westerns y policíacos italianos, un despistado podría pensar que Tomás Milián era italiano, pero era cubano.  Especializado en tipos duros, su primer spaguetti western fue El precio de un hombre, brilló en sus trabajos con Sergio Sollima y Sergio Corbucci, como  Cara a cara, El halcón y la presa, Corre cuchillo corre, Los cuatro del apocalipsis o  El blanco el amarillo y el negro, para cuando Almería dejó de ser el paraiso del western convertirse en un asiduo del policiaco con títulos como Desafío a la ciudad y Juventud armada y peligrosa. En los últimos años lo pudimos ver en títulos internacionales como JFK, Traffic y La fiesta del chivo. Su última película es un retorno a su personaje más emblemático, Cuchillo, en Keoma rises, filme no sé si acabado antes de fallecer este miércoles. Descanse en paz un icono del cine europeo más popular





miércoles, 22 de marzo de 2017

La bella y la bestia



La nueva versión de Disney de La bella y la bestia acaba en chasco, otro más en la filmografía de Bill Condon, que sigue sin estar a la altura de sus dos primeras películas como director, Dioses y monstruos y Kinsey. Creo que son varios los problemas del filme.

El más importante, la duración. 45 minutos de más respecto al filme de 1991 y no están justificados por un par de canciones nuevas (ojo, no vienen del musical de Broadway, las que eran diferentes en teatro no las han utilizado, y alguna vale más la pena que las nuevas) o por una escena creo que bastante ridícula y prescindible sobre la madre de Bella. El ritmo del filme se resiente mucho de tan exagerado exceso de minutos de más, y el filme se me hace soporífero.

Reparto equivocado, y personaje erróneo. Salvo Kevin Kline y las voces de los personajes animados, el resto no me convence. Emma Watson sigue sin dar bien el salto a la etapa post Harry Potter y me parece que hace una Bella excesivamente sosa y Luke Evans es demasiado "refinado" para hacer de Gastón, no da el tono que requiere el personaje. Luego está lo del personaje gay interpretado por Josh Gad; si no supiese que Bill Condon es homosexual, casí diría que es un personaje escrito por un homófobo, se les ha ido tanto la mano con la pluma que es una caricatura de un homosexual digna de un chiste de Arévalo, no me convence para nada ni como interpretación ni como personaje.

Como musical, es menos convincente que el de 1991, las coreografías están mucho menos conseguidas que la de 1991, especialmente la de Be our guest. Y han acentuado un problema que ya tenía el diseño de producción de la primera, que ya rozaba la cursilería en algunos momentos, aquí ya lo sobrepasa y cae directamente en lo hortera en algún momento.

Se salva la banda sonora por supuesto (Alan Menken y Howard Ashman fueron una gran pareja artística, es una lástima que a Ashman se lo llevara tan pronto el SIDA), los efectos especiales de los objetos y Kevin Kline, pero no es suficiente, no puedo darle el aprobado, me parece una versión fallida del clásico de Disney.

Nota sobre 10: 4



Incierta gloria



Agustí Villaronga vuelve a la Guerra civil con Incierta gloria, y lo hace de la manera incómoda que es habitual en él, sus películas son muy duras y esta no es una excepción. Basada en una novela de Joan Sales, refleja muy bien la tierra de nadie en que se convirtió el frente de Aragón a principios de 1937 hasta las batallas de Belchite y Teruel, no es maniqueo, sin contar spoilers los buenos tienen momentos perversos y los malos momentos redimibles y cuenta con un gran reparto, donde todos están muy bien, empezando por los secundarios Terele Pávez y Fernando Esteso (en uno de sus pocos papeles no cómicos) y acabando con los dos mejores: Nuria Prims borda un gran papel como la Carlana y Oriol Pla es desde ya un muy serio candidato al Goya al mejor actor revelación (Marcel Borràs podría, pero su papel protagonista es menos agradecido. Filme muy recomendable, Villaronga sigue en plena forma, y es más que aconsejable ver la versión bilingüe, dado que los personajes hablan castellano y catalán en una zona de Aragón en que conviven ambos idiomas.

Nota sobre 10: 8