Vaya por adelantado: el cine iraní en general me sienta como un dolor de estómago, nunca he acabado de entender sus metáforas, sus historias de niños perdidos en la gran ciudad y su ritmo lento, no, lo siguiente, además de que no acabo de ver claro si algunos filmes producidos por Francia y prohibidos en Irán se pueden considerar iranís. De ese cordial desafecto por esa cinematografía salvo los filmes que conozco de Abbas Kiarostami,, fallecido hoy en París. A través de los olivos, El sabor de las cerezas y El viento nos llevará me parecen muy hermosos, no tanto su filme completamente rodado en Francia Copia certificada. Descanse en paz el máximo representante de la filmografía de un país de la que no soy fan
lunes, 4 de julio de 2016
sábado, 2 de julio de 2016
Michael Cimino ?-2016
(aclaración, no pongo año de nacimiento porque no está confirmado, según Cimino es 1943, pero otras fuentes dicen 1939)











Al igual que comentaba hace unos días de Bud Spencer, la transformación física del director Michael Cimino es sorprendente, las dos fotos de arriba son de la misma persona, se llegó a rumorear que se había hecho un cambio de sexo, asunto nunca confirmado ni desmentido.
Y Cimino creo que marca la historia de Hollywood. Tan rápido fue su ascenso como su caída, provocada por un incomprensible descalabro comercial. Tras dos guiones (la estupenda Naves misteriosas y la secuela de Harry el sucio, Harry el fuerte), tuvo un éxitazo con la excelente Un botín de 500.000 dólares y lo ganó todo con su primera obra maestra, El cazador, la primera gran película sobre Vietnam y todo un clásico.
Y llegó La puerta del cielo. Todavía no entiendo la saña con que la recibieron siendo una obra maestra, espantosas críticas (algunos críticos merecen una somanta de palos) y fracaso de taquilla estrepitoso. Si muchos creen que Hollywood cambia con el éxito de Star wars, yo creo que cuando cambia es con el fracaso de La puerta del cielo y de Corazonada, nunca más volverán a arriesgarse los estudios como se arriesgaron en años anteriores ni dejarán el control total de las películas a los directores. Cimino no volvió a levantar cabeza, aunque a mí me gusta mucho Manhattan Sur, vuelve a ser un semifracaso comercial, y las siguientes (El siciliano, Horas desesperadas y Sunchaser) tienen cosas interesantes, pero están a años luz de sus primeros filmes. Hoy nos ha dejado, y es una pena que su filmografía fuese tan corta, descanse en paz.
viernes, 1 de julio de 2016
Independence day 2
No he visto todavía su anterior filme sobre los derechos gays, Stonewall, al parecer muy alejado de su"estilo" habitual, pero como director de cine fantástico Roland Emmerich no tiene remedio, es inepto, megalómano, ridículo y parece que no tiene abuelo (vale, es posible que su afán destructor haya influido en el cine actual de superhéroes, pero hay bastante más cine en muchas de Marvel y en los Batman de Nolan que en el cine de este germano).
Y parecía que la lamentable Independence day (no por patriotera como se dijo, sino por no dar una a derechas en cuanto a guión y desarrollo cinematográfico) era insuperable por mala. Pues se ha superado, si los Yogas en 1996 le dieron el Yoga "Mamá quiero ser Spielberg", ya pueden preparar el del año que viene: Mamá quiero ser James Cameron. Esto como historia es un plagio burdo especialmente de Aliens, pero al hombre se le ha ido la pinza incluyendo un "homenaje" a 2001 en forma de esfera (lo mismo es que le pasó como al Quijote, jugar a los marcianitos le sentó mal). Añádase un guión de juzgado de guardia (y eso que tenía a cinco guionistas, les deben haber retirado el carnet del sindicato de guionistas ipso facto), unos personajes ridículos, no, lo siguiente (eso sí muy polítucamente corecto, con pareja gay y todo, eso sí, la más lamentable que he visto en mucho tiempo en una sala de cine), unos actores veteranos en horas bajas (Jeff Goldblum está penoso, Bill Pullman por lo menos no da discursos, y a Robert Loggia, si es que era él, da la impresión de que robaron el cuerpo del depósito de cadáveres para hacer de extra, cuesta reconocerlo y ni siquiera le han dedicado la película) y unos actores jóvenes que no querrían ni de extras en el peor de los slashers. Filme malo de solemnidad, solo se salvan los efectos especiales (lo mínimo que se le puede pedir a un blockbuster), lo demás un material de derribo que ha pinchado en USA, lo que afortunadamente nos ahorrará la secuela que se anuncia en la escena final, es desde ya una seria candidata a peor película del año.
Nota sobre 10: 0
The program
Ya que mañana comienza el Tour, y haciendo símiles ciclistas, la carrera de Stephen Frears es como la de un ciclista, en ocasiones llega a las cimas más altas (Mi hermosa lavandería, Ábrete de orejas, Las amistades peligrosas, Alta fidelidad, La reina), pero demasiado a menudo hace la goma y casi llega fuera de control (Mary Reilly, Hi.Lo Country). Es probablemente uno de los directores en activo más irregulares.
Pues en su carrera, The program vendría a ser una etapa de media-baja montaña. El material es bueno, el auge y caida de un tramposo como Lance Amstrong daba para mucho, pero por momentos se hace demasiado repetitiva, aburrida y queriendo parecerse a los personajes reales al responsable de peluquería se le va bastante la olla (Guillaume Canet da risa con su peinado). Filme simplemente correcto, lo mejor la interpretación de Ben Foster, esperaba más de Frears.
Nota sobre 10: 6
Suscribirse a:
Entradas (Atom)